CAPÍTULO 30: DESHACIENDOME DEL PROBLEMA
Clara Beaumont
Al investigador le tomó poco tiempo encontrar a la mujercita esa. Cuando Maxwell me dijo que había estado en el hospital por un supuesto “dolor de vientre”, mis alarmas se dispararon. No podía quedarme de brazos cruzados, así que definitivamente, todo tenía que pasar por mis manos primero.
—Señora Clara, la encontré —anuncia el hombre en la llamada telefónica.
—¿Pudiste averiguar lo que te pedí?
—Sí, me costó poder obtener esa información,