El esfuerzo de Hendrik no fue en vano, pacientemente intentó desatar las cuerdas que lo ataban, sintiendo que lentamente las cuerdas comenzaban a aflojarse.
Lo mismo ocurría con Jane, seguía intentando liberarse de las ataduras en sus manos, utilizando sus dedos hábilmente.
"Para que lo sepas, Bryan quiere matarte, porque le quitaste la vida a su amante, David," respondió uno de los hombres.
Finalmente, Hendrik descubrió quién estaba detrás de la golpiza que sufrió en esa noche de intensa lluvi