7. No enamorarse del magnate
Ahora sí que la había liado. Precisamente se quedaba sin respiración al estar cerca de él, a quien crítico durante un buen rato con Narin sin haberle visto nunca. ¿Qué clase de hipócrita era? Su abuela, quién le había enseñado modales y valores, estaría seriamente decepcionada de ella que estaba cuchicheando y mal hablando de alguien a quien no conocía de nada.
La suave brisa del mar, repentinamente le hizo estremecer y rodearse con los brazos para conseguir algo de calidez.
—Parece que estás u