43. Una elección
Retuve el aliento, observando como la mujer sigue haciendo sus anotaciones y mis ojos van directo al reloj redondo que esta justo al frente suyo, redondo de color gris. Ya casi falta nada para terminar los cuarenta y cinco minutos, creo. Ni recuerdo a qué hora es que ingrese aquí pero está mujer se volvió en mi dirección, alzando apenas las cejas, como si deseará decirme algo. ¿O es mi imaginación?
—¿Es necesario conocer cómo es la relación conmigo misma para que me ayudes a decidir qué hacer c