Capítulo 150 Ella ya había muerto.
—Silvio, ¿quieres que sea tu compañera en la fiesta de cumpleaños esta noche?
Paula llamó a Silvio con una leve esperanza en su voz.
Silvio frunció el ceño involuntariamente, —Paula, tus padres no estarán de acuerdo con esto.
—No me importa, ¡ven a recogerme cuando salgas del trabajo!
Ella dijo tercamente, —De todos modos, solo seré tu compañera. Si no están de acuerdo, iré sola y seré verdaderamente el hazmerreír.
—Eres la señorita Valenzuela y mi princesa, nadie se atreverá a burlarse de ti.
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