Capítulo 29: El Alfa desea verte.
El rostro de Aitana pasó de la sorpresa al puro pánico cuando vio a Verónica abrir la bolsa para revisar su contenido y un escalofrío la recorrió antes de lanzarse hacia ella para intentar recuperarla.
— Dámela, su contenido no te interesa. — Gritó Aitana nerviosa, al poner sus manos sobre la bolsa que también sostenía Verónica que no planeaba soltarla.
Las demás esclavas rápidamente las rodearon al pensar que podrían ver un poco de diversión.
— ¿Quién te crees para hablarme así? — Cuestio