Mundo ficciónIniciar sesión*—Sebastián:
Había regresado a casa y esperaba a Chloe sintiéndose muy nervioso. Su nerviosismo le había hecho recorrer su casa desde arriba abajo, esperando el momento en que su hija apareciera y le reclamara por lo que hizo en la tienda con Callen.
Sebastián miró la hora en el reloj de pared de la cocina. Chloe normalmente llegaba a las nueve, pero eran casi las diez.
Extraño.
¿Deber&i







