Zahir llega a casa de la señora Alma toca la puerta de la oficina y esta le ¡responde!
—¿Quién es?
—Soy yo Mamá, Zahir
—Está bien hijo, adelante
—¿Como estás hijo? ¿Como te fue hoy?
—Bien Mamá, por cierto, me gane veinticinco mil dólares por salir en una revista y quiero usarlos para el tratamiento y la clínica del niño Nathan, ¡qué piensas de eso?
—Qué buena noticia, me alegro mucho por ti y claro hijo, si tú quieres usar ese dinero para el niño, pues yo te apoyare es más yo te daré la mi