Pasaba los días jugando con el niño Nathan o acostado viendo la televisión, pues él sentía que quería darse un tiempo ya que no quería salir a darle explicaciones a nadie de lo que él vivió de pequeño. En ocasiones habían reporteros afuera de la casa, escondidos esperando a que el saliera, pero no lo hacía, simplemente él no quería ver a nadie.
Alaia era quien se encargaba de llevar a él niño al colegio y a las prácticas de futbol. Zahir cada vez se sentía más deprimido por tantas cosas, ya se