Mundo de ficçãoIniciar sessãoNoah se levantó por reflejo de su silla de madera. Sus ojos se abrieron de par en par al contemplar la sangre fresca que se filtraba abundantemente, manchando la camisa color vainilla de Nathan. El calor proveniente de la vieja chimenea dejó de importar al instante, eclipsado por el frío glacial que volvió a oprimirle el corazón.







