Capítulo 13
Tomé a Luciano del brazo, le pedí que no discutiera con él, lo sentía tan inútil después de todo, Daniel ya no significaba nada para mí.
—¡Eres una cualquiera! Los dos teníamos una relación, y tú te metiste en la cama de un aparecido.
Los ojos de Daniel estaban desorbitados, en ese momento me di cuenta que no eran celos lo que sentía, sino un golpe a su ego, para él que la gorda lo hubiera engañado era una humillación.
—¡Si te engañe!¿Y que? Tú hiciste lo mismo con mi hermana, as