Kaia
Hoy es el segundo día desde que dejé a Theon.
No quiero contarlo, de verdad. Y aun así, de algún modo, mi mente sigue regresando a esa realidad.
Dos mañanas sin oír su voz desde la habitación de al lado. Dos noches sin asegurarme de que ya esté dormido, bien arropado bajo la manta.
Mis sentimientos están enredados y pesados, como si una parte de mí se hubiera quedado con él, mientras mi cuerpo se ve obligado a seguir adelante por algo que no puedo posponer.
Sé que tengo que hacer esto. Est