AUSTIN
—Estos nuevos cócteles te revitalizarán—, promete Seb a la mañana siguiente de la fiesta. Estamos en el spa, en el amplio espacio de la cocina, ultimando la lista de bebidas especiales que ha seleccionado. —¿Entiendes?
Gimo, y sólo un poco por mi resaca.
—¿Crees que no he escuchado ese juego de palabras un millón de veces?
—Oye, tú eres quien ignoró mis excelentes sugerencias de nombres—, sonríe Seb.
—Sí, no creo que tengamos cola alrededor de la cuadra para un spa llamado 'Swank Bastar