Parte 1...
Adriano...
Cuando se fue sentí un enorme deseo de beber. Sentí un cosquilleo en todo el cuerpo. Nunca había hecho algo así, pedir ayuda para conseguir algo para mí.
Llené un vaso de whisky y llamé a Alexandre. Tuve que contarle que su idea empezaba a nacer.
— Enhorabuena. No pensé que esto fuera a funcionar - el dijo riendo.
— ¿Cómo no iba a ser así? Fue idea tuya" - me senté en la silla del porche.
— Lo sé, pero pensé que serías tan duro de cabeza que no lo achacarías a casarte con