[EDDY]
El ojiazul me miró con el ceño fruncido y el rostro ladeado y sonrió al ver que mi rostro enrojeció.
Él sabía que su silencio no me gustaba, al contrario, me aterrorizaba porque nunca sabía lo que pasaba por su cabeza. Y si solo era un juego para él.
—¿Hice algo mal? —Quiso saber, abriendo el agua caliente.
Negué, soltando un pequeño respingo.
—No, bueno, no lo sé…, es solo qué tengo miedo. Ya sabes, que después de esto volvamos a ser enemigos y queramos matarnos luego.
Lucas sonrió