Brandon estaba sentado en una silla al lado de una cama hospitalaria donde estaba su esposa acostada, durmiendo después de que la hubiesen sedado.
Kevin, por órdenes de Brandon, tuvo que mentirle a Daisy inventando que le habían diagnosticado una hipertensión pulmonar y le aconsejó como médico que no debería continuar con el embarazo. Daisy al principio se negó rotundamente a abortar, pero Brandon le insistió diciendo que podrían volver a intentarlo más adelante, después de tratar su hipertensi