POV de Ivory
Un golpe brusco rompió el silencio, sacudiendo el marco de la ventana con tal violencia que me incorporé de un salto en la cama, con el corazón martilleando contra mis costillas.
—¿Quién es? —grité.
—Beta, es una emergencia —respondió una voz, tensa de pánico.
No reconocí al hombre, pero el puro terror en su tono me hizo abrir la puerta de inmediato. Era la hora gris del amanecer; la niebla aún dificultaba la visibilidad a la distancia. Allí estaba un viejo granjero con ropa hecha