Capítulo 47 —El enemigo que aún conocía su nombre
Narrador:
Aurora no reaccionó de inmediato.
El terror la dejó suspendida en un instante que pareció no terminar nunca, clavada frente a aquella celda destrozada como si el miedo le hubiera endurecido la sangre y convertido los huesos en piedra. Tenía la mirada fija en la reja arrancada, en los pedazos de plata esparcidos por el suelo, en las manos de Dilan libres después de haberle demostrado, con una facilidad atroz, que todo cuanto Caín había