CAPITULO 37- NO VOY A PARAR.
CAPITULO 37- NO VOY A PARAR.
—¿Harina? —repitió Lucien, intentando sonar casual mientras limpiaba la comisura de sus labios —. No es nada, Alessia. Debe ser de... algún bocadillo en la cocina. Ya sabes, estaba probando algo.
Sin darle tiempo a replicar, caminó hacia el baño, tomó una toalla y comenzó a limpiarse con movimientos rápidos.
—¿Qué querías? —preguntó desde el baño, mirando a Alessia por el reflejo en el espejo. Su tono era seco, casi mecánico.
Ella apretó las manos, sintiendo cómo su