Por fin pudimos llegar a casa después de una larga travesía, nos alegra mucho poder estar aquí y cuidar de Valeria, no la hemos podido ver porque llegamos de madrugada, yo me levanté y ordené que hicieran un desayuno nutritivo.
—¡Buenos días, mamá! Qué bueno que llegaron —¡Buenos días! Mi Diamante, si llegamos esta madrugada y no quisimos despertarlos, ¿cómo estás tú mi amor?
—¡bien mamá! Aunque no te puedo negar que me llevé un susto de muerte con lo de Valeria, pero estoy muy feliz, voy a s