El las muy resguardadas instalaciones de la DEA en el país griego, los agentes observaban con recelo al hombre que se veía tan elegante y distinguido, todos se preguntaban ¿quién era él? ¿quién lo había dejado pasar a sus recintos sagrados?
Oficial Smith, tengo esto para usted. - el abogado extendió de su mano un documento firmado por el juez más importante e influyente de Grecia
El oficial de algunos cuarenta años, cuadrado, recio y con extremo odio hacía los narcotraficantes, tomó la hoja con