Mundo ficciónIniciar sesiónMuerdo mi dedo anular una y otra vez, mientras observo fijamente a mi hijos quienes están profundamente dormidos, debido a que el medicamento solo les causa un poco más de sueño, pero no he logrado pegar los ojos después de aquella llamada. Por María, Jesús y José, lo arruine, no debí llamarlo, eres una gran idiota Gabriela, si eso eres, estabas tan desesperada que no tuviste en cuenta lo que harías, hay Dios me odio a mí m







