—Y entonces Valeria, estamos esperando que nos saques de la duda—presiona Lenko—queremos saber porque atacaste mi territorio.
La pobre chica aprieta las manos en puño sintiéndose avergonzada con la situación ya no esperaba verse metida en algo como eso.
—Valeria.
Presiona Lenko que disfruta de la situación, mientras la pone contra la espada y la pared, siendo observada por cuatro hombres que pese a todo, no la miran con odio.
Como si lo hace los hermanos de Lenko. Un odio profundo y sádico q