Mundo de ficçãoIniciar sessão—¡Dime que eres mía y siempre lo serás! — le digo mientras la penetro.
—Siii... ahh .. Soy tuya mi amor soy tuya.
La tengo con las manos recostadas en la cama y los pies en el suelo y su delicioso trasero queda a mi disposición.
—Me encanta oírte gemir, sentirte temblar debajo de mi, te amo MI MONTSERRAT..
—Y yo... aahh.. ti.. — Comienzo a penetrarla más fuertemente, desde que







