CAPITULO 8
Abigail estaba muy nerviosa, cuando el le decía que era suya sentía que su cuerpo temblaba.
—¿Qué es lo que quieres de mí ?— su respiración estaba agitada, mientras Manolo solo le daba caricias con su dedo por el abdomen, sin cruzaf el límite que ella ni quería.
— Nada, solo tenerte, te quiero a ti — Manolo la besó.
El agarró la mano de Abigail y lentamente la colocó en su feminidad, sabía que ella lo necesitaba.
—¿Que haces?— pregunta ella con sudor en su frente y la boca seca.
— No