Sentía que estallaría en cualquier momento, así que simplemente me dejé llevar y llegué en la boca de mi esposo, Adriano sabe muy bien cómo llevarme del cielo al infierno en segundos ¡ay! ¡Sí!
—me encanta complacer a mi esposa, subí los besos nuevamente por su cuerpo y me apoderé de sus labios, ella comenzó a acariciar mi cuerpo, esto es algo que amo de ella, su forma de tocarme, sabe exactamente dónde y cómo hacerlo… Sus uñas arañaban mi piel haciéndome estremecer.
—¡te quiero probar! — ¡Tus d