POV de Julian
Nadia se quedó dormida antes de las diez el viernes.
No era inusual. El empujón final en la preparación del Banco Mundial le había estado consumiendo la energía de esa manera específica en que lo hace el trabajo profundo, no agotándola sino usándola por completo, de modo que para la noche no quedaba mucho para nada más.
La arropé. Bajé la lámpara. Lo de siempre. Pero el sábado se despertó diferente. Ni temprano ni tarde. Simplemente presente de una manera distinta a la intensidad