*LOS EXTREMOS*
Josh King
Me tambaleé, sentí una presión demasiado fuerte en el pecho y me faltó el aire por unos minutos. Trataba, tratando de asimilar las palabras del médico.
—¿Está seguro? —me atreví a preguntar. Kate tenía un método anticonceptivo muy seguro, que estaba injertado en su brazo. Era imposible.
—Sí, señor, tiene seis semanas, pero como le dije, podemos esperar a que lo pierda.
—No —murmuré, con la voz rota, y el médico soltó el aire.
—Lamentamos mucho tener que informarle en e