Capítulo 87 “A dormir juntitos”
Todos se marcharon y las personas encargadas quedaron limpiando la casa, Nahomy y Marco como cada noche se fueron a la a habitación de sus hijos para hacerles compañía por un rato.
—Señor Marco, traiga usted los biberones de las niñas y el vaso de leche para Luciano, por favor, yo cambio a las niñas.
Luciano está sentado en el diván del cuarto de las niñas.
—Mämma, päpa, yo creo que ya puedo bajar solo cada noche a la cocina. Ya estoy grande, puedo buscar yo mi