Bajo el infinito sol del verano, los cuerpos tendidos de Ricardo y Bianca en la cama, encontraron su despertar temprano esa mañana, una vez mas, Bianca había despertado primero que él, y volteó para verlo disfrutar de su quietud, el hombre de sus sueños descansaba a su lado
Ella se envolvió entre las sábanas y salió hasta el baño para atender su celular que vibraba sobre la mesa frente a la cama, lo agarró, no era tan temprano como pensaba, eran las 9 de la mañana, Lorenzo estaba al teléfono
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