Gala lentamente fue abriendo sus ojos aunque se sentía un poco cansada— ¿Estás bien? - Saray se había acercado a su hija tomando las manos de Gala - Debes empezar a cuidarte más— Saray la miraba fijamente.
Estoy bien mamá, solamente fue - Pero las palabras de Gala se habían detenido abruptamente al escuchar los latidos de un pequeño corazón, la respiración de la Loba se había agitado sintiendo pequeños espasmos en su cuerpo, claramente la loba sabia de que se trataba aquello - ¿Estoy embarazada