Capítulo XXXIII: Disfrutando de mi Nueva Vida...
- ¡¿Cómo es posible que esos dos sigan vivos?! – dando vuelta al vino que tiene en su copa
-Ya ves ni siquiera contratando un asesino pudiste hacerles algo, solo lograste lastimar a la ramera esa – sentada a los pies de Sinhué – me estoy hartando esa ramera le importa más al faraón que yo
-Podemos usar eso a favor nuestro, piensa querida reina si el faraón siente algo por esa mujer tendrá dos opciones o aceptarlo y renunciar al trono o negarlo y conservarlo, pero sabiendo como es mi primo es