Mundo ficciónIniciar sesiónNo he sabido nada de ella en todos estos días y empiezo a preocuparme. La he llamado varias veces, pero su celular sale apagado. Así que tomo el valor de ir hasta su casa para que hablemos un poco.
Toco el timbre y espero que abra.
—Hola. —me saluda al abrir un poco la puerta.
—Hola. ¿Cómo estás?
—Bien, supongo. Solo un poco cansada. — se oye muy desgastada.
— Te estaba llamando incontables veces pero noté que estaba apagado. Me preocupé y por







