- ¿Enserio tengo que ir? —Pregunte molesto al subirme al auto donde ya se encontraban mi padre y Luciano.
Trague fuerte al ver como con su mirada me decía todo. Es tan intimidante cuando se lo propone, aun con mis 21 años su mirada me da un poco de nervios.
—Mírale el lado positivo hermanito.
- ¿Y para ti cual es el lado positivo Luciano? —Preguntó Leandro viéndonos fijamente por el retrovisor.
—Veremos a hermosas chicas bailando sensualmente —negué levemente sacando mi teléfono para revisar si