108. Un viaje...
Capítulo 108. Un viaje a ciegas hacia el mar.
Dos días después el motor V8 del Jaguar elegante y negro de Sebastian rugía suavemente mientras el vehículo devoraba la carretera costera.
Victoria descansaba la cabeza sobre el hombro de Sebastián, envuelta en una chaqueta de lana fina. Apenas amanecía cuando él la había despertado en la mansión, pidiéndole solo que se pusiera algo cómodo para viajar y que confiara en él.
- ¿Aún no me vas a decir a dónde me estas llevando? – le preguntó Victoria, a