Cassandra
Lo único que se escuchó después de ese horrible estruendo fueron nuestros pasos apresurados hacia el piso de arriba donde dejamos a Noah, mi corazón quiere salirse de mi pecho y estoy a punto de llorar del miedo, creo que es más por la paranoia que esas cajas me han provocado, la clara advertencia se hace clara por un minuto y entonces allí, corriendo hacia la habitación de Noah recuerdo las palabras de la carta.
"Busquen, busquen, sino quieren correr"
Y no hicimos caso, y aquí estam