Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl ruido de sus pies sobre el piso de madera de la habitación, hacen que abra mis ojos. La observo caminar en cuclillas por la habitación envuelta en su albornoz de seda, mientras habla por el móvil. Miro el reloj que hay colgado en la habitación y marca las 11 de la mañana. Definitivamente hemos dormido demasiado, pero después del día y la noche de anoche, no era para menos. Me levanto de la cama, busco mi bóxer del suelo, me lo coloco,







