Después de aquella noche en donde se decidía los roles de poder, no dejé de pensar en Chris y en lo tanto que ya deseo que pase el tiempo. Por lo tanto ambos nos comportamos como unos desconocidos y nos buscamos, para poner en marcha nuestras codicias más carnales.
A pesar de que lo iba a matar… lo seguía amando… sabía que llegaría su traición, pero no pensé que fuera así.
La noche era estrellada, el viento jugaba con mis cabellos, en mi rostro sentía la suave y dulce brisa marina como la caric