Mundo de ficçãoIniciar sessãoKlaus acababa de irse y Giselle volvía a quedarse sola con sus pensamientos y, a pesar de que era de madrugada se sentía más despierta que nunca. Miró el reloj que estaba sobre la mesa: Las 2:45 am. Todo bien. Giselle se levantó de la cama completamente desnuda y comenzó a recoger su ropa que había quedado regada por todos los rincones de la habitación. Cuando se terminó de vestir, fue hasta el baño, se remojo la cara y son







