Con estas repentinas palabras de Erwin, la calmada Esther volvió a ponerse tensa, pensó que el la estaba amenazando, si no pueden hacer un trabajo tan simple era mejor dárselo a otro que si pudiera con ello.
Pero Erwin siguió explicando para que no hubiera otros malentendidos: “si ese fuera el caso, podría buscar a alguien para apoyarlos, incluso podría retrasar un poco las cosas para que tengan tiempo de poder realizar el trabajo encomendado”.
Esther quedo estupefacta, de todas las cosas que p