Mundo ficciónIniciar sesiónMaracaibo- Venezuela.
Francisco, acariciaba la espesa cabellera de Angélica, la cabeza de ella reposaba sobre el pecho de él, después del triste sepelio de su padre, se quedó dormida mientras él velaba sus sueños.
Margarita ingresó despacio a la habitación de su hija, eran muchas las explicaciones que Angélica, le debía, aunque Francisco, le había puesto al tanto de algunas cosas, la señora quería escuchar la versión de ella.
—Sigue dormida —murmuró en voz baja la seño
Parece que pronto habrá boda.







