Mundo ficciónIniciar sesiónEl tiempo había transcurrido, en un abrir y cerrar de ojos, y el bautizo de las gemelas llegó.
Desde el día que conoció a Carlos Gabriel, había pasado un mes sin verse con Elizabeth, solo hablaban vía telefónica cuando él iba los fines de semana a Manizales, y le pedía ver a su hijo, pero aquella tarde inevitablemente tenían que encontrarse, eran los padrinos de María Luisa.







