Capítulo 6.
Sorprendentemente para mí, al levantarme esa mañana, no soy la primera en despertar. Harley tiene el desayuno servido y me recibe con una sonrisa, preguntándome como he dormido. Yo respondo bromeando sobre cuanta dosis de azúcar lleva encima para mostrar tanta alegría tan temprano. Ambas desayunamos entre risas y una charla bastante amena.
—Y bien, ¿qué planes tenemos para hoy?
—Primero trabajar un poquito. Luego podemos salir a dar una vuelta y lo que vaya surgiendo. ¿Qué te parece?
—Sabes que