Entonces así tenía que ser, ahora tenía que llevar una relación en secreto con mi hermanastro. Era gracioso y lastimoso al mismo tiempo, que la persona que me gusta más en este mundo, sea mi hermanastro. Era como una doble condena de muerte, pero a pesar de eso, Jaspe y yo decidimos seguir con nuestro secreto durante algunas semanas seguidas.
Lo que hacíamos todos los días, era ir a escondidas a la habitación de cualquiera de los dos, la persona que se levantará primero, tendría que ir a desper