Mundo de ficçãoIniciar sessãoDormir no pude, me fue imposible hacerlo con tantas cosas en la cabeza, el sentimiento de culpabilidad golpea tan fuerte que me ha hecho desvelar, todavía la actitud de Olecksey no la puedo olvidar, con justa razón, no se le puede reprochar el hecho de salirse de sus cabales, lo que yo lo hice no tiene perdón de Dios, ni de nadie, sus golpes fueron desproporcionados, pero el intentar violarme, no sé si yo le pueda perdonar esa humillación.







