Mundo ficciónIniciar sesiónDespierto dolorida, mi entrepierna duele. Los últimos tres asaltos fueron feroces como yo los quería y mi novio – el que me complace en todo – hizo que me sintiera solo suya, aunque ya eso lo sabía. Me remuevo incómoda porque necesito ir al baño, pero no es Jonás quien me detiene porque él no se encuentra en la cama. Estoy enrollada entre las sábanas y me impiden salir ¡vaya, que humillación! ser atrapada por una







