Cristhofer no la estaba pasando nada bien, el dormir con Eren cada noche y tener que contener los deseos de besarla y abrazarla era una tortura.
Sus eternas duchas nocturnas no apagaban ese deseo que ella inspiraba.
Lo bueno es que en estos días que habían pasado, la notaba más distante, reservada y entendió que era ahora ella marcando distancia entre ellos.
- Vas a acabar el agua – indico ella con sorna cuando el salió del baño y tomo asiento en la cama para pasar su toalla con el cabello húmed