Léster era un tipo muy directo. No se dio cuenta de que Ramiro estaba tan alterado por sentirse inseguro, sino que pensó que realmente lo pensaba así en el fondo. Cuanto más hablaban de esa manera, más le resultaba ridículo.
En ese momento, Léster dejó todo el protagonismo a Fane, se quedó apartado sin decir palabra, pero su rostro mostraba cada vez más emociones. Quería sonreír, pero se contuvo, y en sus ojos brillaba una chispa de burla que rápidamente desapareció, volviendo a su expresión tra