La casa de los tíos de Jazmín se alzaba imponente frente a ella, evocando recuerdos dolorosos y emociones encontradas. Había vivido allí durante mucho tiempo, soportando maltratos emocionales y, en ocasiones, físicos. Ahora, se encontraba frente a esa misma puerta, sintiendo un nudo en el estómago y el corazón latiéndole con fuerza en el pecho.
Con un suspiro profundo, Jazmín tocó la puerta, sintiendo la madera bajo sus dedos temblorosos. Unos momentos de espera se hicieron eternos antes de que