Se quedó boquiabierta, mi cerebro no estaba procesando nada de la que siguiente que mi mejor amiga estaba diciendole a su madre. Tenía que decir algo, pero era incapaz. Sin darse cuenta mi mejor amiga le había hecho daño a su madre, justo lo que nunca hubiera deseado, Y todo en un abrir y cerrar de ojos.
¿Cómo podía haber hecho eso Rosa? se preguntó. Mary se recobró y se apresuró a abrirle los brazos, y trato de recomponerse haciendo lo que mejor siempre ha hecho.
-¡Querida mía, qué felicidad!